
Hollywood Dreams
Graphite/charcoal and oil on wooden panel
20 x 27.5 cm
2009
Here you can find my humble evolition as a painter and draftsman, thanks a lot for watching. Rodrigo Cifuentes
EL ARTE NO ES UN DIVERTIMENTO HISPANOAMERICANO
Descubrir América a través de una visión Europea egocentrista. Así se comprendió a Latinoamérica durante mucho tiempo, y al parecer sigue siendo el paradigma de la identidad. Mirar a América con ojos europeos y yanquis sin conocer y menos aún comprender la realidad latinoamericana. Ya pasadas las independencias y la ruptura con Europa, el hispanoamericano ha intentado nombrar, definir y explicar a este nuevo continente. ¿Entonces cuál es la verdadera identidad latinoamericana?
Como hispanoamericanos adoptamos las formas europeas, pero creamos identidades artísticas. Hay una inminente inquietud por la creación de un lenguaje propio que tenga importancia y validez por su cualidad como arte.
El arte entonces trabaja sobre la reflexión obligada a los problemas que cada época les impone. El artista se convierte en el personaje, creador de su autorretrato intelectual.
Como define el escritor venezolano Arturo Uslar:
La obra de arte no es sino una traducción parcial y momentánea de la compleja existencia humana, de modo que su relación con el tiempo y con el espacio no sólo es compleja, sino sobre todo , cambiante y provisional.
El yo se vuelve el eje de la creación. Esta preponderancia del individuo planteará entonces una verdad definitiva, casi como definición última. A veces existen varios participantes de un mismo diálogo. Este ejercicio de libertad creativa desborda la estrechez de lo cotidiano. Comienza a haber un eclecticismo estético y la convivencia de varios paradigmas desacralizando nuestra visión del mundo.
El Expresionismo buscaba la expresión de los sentimientos y las emociones del autor más que la representación de la realidad objetiva, revelando el lado pesimista de la vida generado por las circunstancias históricas del momento. Era un grito ahogado plagado de impotencia de desolación frente al mundo.
Hoy, encontramos en Rodrigo Cifuentes artista emergente mexicano, la presencia ensordecedora de ese grito expresionista. Si lo revisamos a manera de diagnóstico, podemos vislumbrar una patología social de la obra. Hay una densidad en su lenguaje producto de su inconformidad social y de la exigencia hacia el espectador en una profunda negación de la civilización y el individuo. El mito latinoamericano contra el sueño americano. Vislumbramos una incapacidad para la vida civilizada supeditada al mito paralizador de América. La pérdida de la niñez, de la inocencia primaria de la que sólo queda el recuerdo nauseabundo de los símbolos banales de consumo popular.
Su angustia nos involucra, nos detiene para observar la miseria humana. ¿Hay belleza en todo esto? ¿La belleza está en el objeto contemplado o en el ojo de quien lo contempla?. Se requiere de un proceso intelectual como devenir de la experiencia estética, de la experiencia sensible. Cada espectador implica una lectura diferente, cada espectador en distintas épocas requiere de lectura diferentes, entonces, cada lectura es una empresa de reconstrucción de la obra.
Sin embargo, como dijo el escritor mexicano Jorge Cuesta, El artista puede hacer lo que quiera. Pero para ser producto de consumo debe ser susceptible de entrar al sistema para ser distribuido. En Hispanoamérica hablamos el mismo idioma pero al parecer no nos entendemos, compartimos limitaciones, problemáticas económicas, ecológicas, políticas y sociales, pero simplemente no nos ponemos de acuerdo. ¿Entonces dónde encontrar esa identidad latinoamericana?. El arte nos brinda algunas respuestas y Cifuentes nos invita a reflexionar dentro de su obra.
…Y se dividió el mundo en grandes y complejos núcleos: aquellos que temían al Señor, aquellos que temían a Satán, aquellos que temían a
Equinoccio de Francisco Tario
Texto de Viridiana Gutiérrez.